domingo, 25 de agosto de 2013

:(

No estoy enfadada. Estoy decepcionada. Aunque tampoco es la palabra, no encuentro ese adjetivo que defina cómo me he sentido. Me dolería muchísimo comprobar que se ha tratado de una certeza que se desbarata y preferiría una desilusión: algo posible pero poco probable que no suceda. 

Un día que necesitaba al despertar unos mimos... Sólo me siento así de vulnerable un par de veces al año, el día de mis malditas migrañas. Aunque los mimos no son una aspirina que puedan ayudar. Pero te sacan una sonrisa y con una sonrisa el día siempre es mejor. 

Me da rabia que un día en el que tienes toda la noche y un día que lo tienes entero no encuentres ni un segundo. Tan sólo eso. No quiero que sientas o pienses que te estoy recriminando nada porque bien sabes que no soy así. Tan sólo hablo haciendo honor a la franqueza que me define. 

No. No se trata de prioridades ni por supuesto quiero estar en los puestos altos de la lista. Abandoné esa "ilusión" de sentir que me podías necesitar (o llegar a necesitar) hace mucho ya Raúl. Se trata de que ojalá no hubiese sentido la desazón que he sentido. 

Hoy no has sido el bálsamo que calma mis nervios. Hoy no has sido el remedio a mis males. 

Hoy has sido disgusto y no sosiego. 

martes, 13 de agosto de 2013

Araña

¿Sabes ese momento en el cual has dicho una tonteria enorme y para arreglarlo sólo salen tonterias cada vez mayores de tu boca? Pues ese momento ha llegado, en mi relación. Hoy.

Hoy la he jodido.

Pero bien.

Estoy intentando encontrar la manera de decirte que no quiero pensar nada. Que no hay nada que hablar en Septiembre. Que para mi las cosas son maravillosas y ni tan siquiera se me ocurre plantear una dinámica diferente.

Sabes que te quiero. Sé que quieres que te lo diga.
Sabes que me tienes. Sé que yo no lo sé.
Sabes que encantarme se queda corto. Sé que te gusta.
Sabes que me vuelves loca, literalmente. Sé que sólo podría ser de este modo.
Sabes...

Mi inocencia. Mi locura. Mi transparencia. Mi ilusión. Mi forma de vivir. Mi alegría.

El que me quiera. El que me conozca. El que disfrute haciendo que rabies. El que me encante chincharte. El que me importe menos que nada lo que piense el mundo.

Mis sentimientos. Mi visión del mundo.

Que seas un bálsamo. Que seas mi alteración. Que seas esa sonrisa.

Nervios. Amor. Paz. Confianza. Libertad. NoCariño. Tranquilidad. Dulzura.

La lista continúa. Y QUIERO por encima de cualquier cosa que no deje de crecer. Que sea infinita.

Eres parte de mi BSO vital. Eres Bohemian Rhapsody. Eres mi canción favorita.

Eres tú asterisco.

lunes, 5 de agosto de 2013

Las cosas suceden en el momento adecuado


No me hubiese gustado conocerte antes. No.

Suena muy duro, muy tajante. Pero la explicación, al menos según entiendo yo la vida, tiene todo el sentido posible.

El punto de mi vida en el cuál yo estaba preparada para poder VER. Ese es el momento en el cual apareciste, ni antes ni después.

Ver a la otra persona significa no sobrevalorar ni subestimar. Posicionar en el punto exacto, siendo consciente de las virtudes y de los defectos. No obviando  ninguna característica, ni por supuesto creer que hay cosas que cambiarán o que no nos molestarán.

Ver a la otra persona significa enamorarte de sus virtudes, pero amar sus defectos.
Ver a la otra persona significa presentarte francamente ante ella.
Ver a la otra persona significa esperar por lo que sabes que hay debajo de esas armaduras y barreras que le protegen.
Ver a la otra persona significa identificar que la química es producto de que piensa como actúa y actúa como piensa.
Ver a la otra persona significa aceptar su esencia. 

Y antes, creía que lo sabía todo, y no sabía (ni ahora sé) GRAN COSA.

Pero sí hay cosas que sé, y han sido acerca de mi misma. He luchado muchísimo por empezar a conocerme realmente.

Si me hubieses conocido en otra etapa de mi vida no hubieses conocido a una persona que se quiere y le gusta tal y cómo es. Si me hubieses conocido en otra etapa de mi vida habría tenido ansiedad por que las cosas sucedieran a gran velocidad. Y ahora, entiendo que hay que tener paciencia.

Realmente no me hubieses podido conocer en otra etapa de mi vida, porque ésta fue apartada por mi yo antiguo. Dando paso a los deseos y necesidades propios ante los de otro ser humano. Me conociste cuando volví a luchar por mi misma, algo que había olvidado muchos años atrás.

No se trata de que NO hubiésemos podido coincidir en el tiempo y en el espacio. Se trata de que no te hubiese visto. Hubieses pasado frente a mis ojos sin poder ver lo bonito que eres.

Suena excesivamente cursi. Ñoño.
Es la verdad. Por ello lo digo.

No tengo ni la más remota idea de si va a ser para siempre o para un rato. Si eres ese amor que me está por llegar o eres ese amor que ya me ha llegado. Si eres esa persona que me va a acompañar a lo largo del camino o simplemente me está guiando hacia ese camino.

La vida me lo dirá. Paciencia. El tiempo tiene TODAS las respuestas.

Eres real y estás aquí. Es lo único que sé. Del ahora. Del hoy. De lo que importa.
Y puedo verte. Y me ves.

Y supongo que así empezó todo.
Cuando pude empezar a ver realmente. 

domingo, 4 de agosto de 2013

Amigas

Nunca en todos estos meses he escrito algo para ellas. Y se lo merecen, mucho más que ninguna otra persona en el mundo. Porque ellas son mis nenas, mis chicas, mis princesas, mis niñas bonitas.

Hace muchísimos años tuve la grandísima suerte de incorporar a mi vida o mejor dicho tuve la grandísima suerte de que ellas me eligieran para formar parte de su vida. El azar y nuestros deseos nos llevaron a todas nosotras, tan distintas pero a la vez tan iguales a la UA, a la Facultad de Ciencias, al grupo 2 de prácticas de 1º de Biología.

Recuerdo ese Octubre de 2004, cómo cambiaría mi vida por y para siempre. Había encontrado a mis almas gemelas, a mis compañeras de sueños, deseos e ilusiones.

Encontré, nos encontramos.

La Vida y el Destino nos propusieron ser parte de nuestras respectivas vidas, nosotras dispusimos que para siempre.

Y siempre recordaré por qué la Universidad ha sido una de las mejores etapas de mi vida, no por haber podido estudiar lo que más amaba, ni tampoco por haberme enamorado y vivido una historia de amor de película. La Universidad me ha regalado una amistad eterna, de las que si no experimentas no puedes decir que has vivido de verdad la vida.

Llorar. Reír. Salir. Entrar. Discutir. Confesar. Ayudar. Arropar. Encubrir. Dialogar. Acompañar. Escuchar. Hablar. Soñar. Imaginar. Desear. Saber. Enseñar. Amar. Aprender. Consolar. Extasiar. Disfrutar. Conseguir. VIVIR.

Gracias!

martes, 30 de julio de 2013

Feliz Cumpleaños (*)

Quizá desde aquí es desde el único sitio que siendo mío puedo emplear para dedicarte a tí asterisco unas palabras en tu día especial.

Ha pasado casi un año desde que te conozco. Y 6 meses que formas parte de mi vida.
Y no puedo estar más feliz.

Cada segundo de mi vida desde que eres parte de ella, incluso en los momentos en los que todo era negro, he sido sumamente feliz. Feliz porque tengo a mi lado a un hombre maravilloso. Que me ve. ME VE.

Que me veas tal y como soy. Que el hecho de que me guste y me quiera tal y como soy te parezca lo más importante. Que tener personalidad, curiosidad por la vida y podamos dialogar lo valores. Que me veas sexy y sugerente. Bonita. Guapa. Que me des paz. Que me alteres. Que me dejes calmada el alma.

La etapa de saber que te estás enamorando está llegando a su ocaso.

Sí. Me da muchísimo miedo. No puedo controlar la situación. Pero ya sabes que vivo de verdad. ¿Y qué es la vida sin amor? ¿Qué es la vida si no acabas extenuado?

Eres tan bonito, que suena hasta cursi. Aunque si fueras reversible te llevaría siempre del revés, eclipsa lo de dentro a lo de fuera. La dulzura, sensatez, sensibilidad y amor con el que haces las cosas me deja asombrada. Cada milímetro que conozco de ti me parece apasionante, y me gusta que vayamos con tranquilidad, la vida hasta la eternidad puede ser el tiempo que me ofrezcas y disfrutaré encantada.

Puedo decir que me pareces el hombre más inteligente, listo y atractivo que conozco. Con una mirada que atrapa y una seducción innata. Puedo decir que estaría mirándote hasta el agotamiento y aún así no desgastaría lo increíblemente sexy que eres. Porque pequeño padawan eres lo más sexy que he conocido en la vida, hasta la manera en la cual sujetas el cigarro me hace temblar las piernas, no digamos ya cuando me miras y me susurras que quieres hacerme el amor, ahí me deshago. Puedo decir que oírte hablar de los tuyos, me tranquiliza, eres fiel y noble. Puedo decir...

La lista es inmensa. Espero que no deje que aumentar.

Adoro los cumpleaños. Implican que estamos vivos, experimentando y saboreando la vida, creciendo y amando. Y crecer a tu lado está siendo magnífico.

Te voy a robar una parte de tu redacción de deseo de cumpleaños: Deseo poder celebrar contigo mis 27 a tu lado. No pido más. Cuando llegue mi turno, al soplar las velas emplearé mi teoría de que hasta el punto todo vale.

PD. Espero que pese a la caja de cosas bonitas que te he mandado no me pongas muchas zorritas en el whats y me dejes quedarme en tu casa cuando vaya. PORFIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

viernes, 26 de julio de 2013

Improvisación


Vivir es improvisar. Se hace sobre la marcha. No hay un guión escrito.

Llega un día en tu vida en el cual eres consciente de que la vida no tiene antónimo, es única e irrepetible. Tan sólo depende de nosotros el cómo, el cómo conseguir hacer de ella una experiencia tan fantástica que podamos pasar a la eternidad con una gran sonrisa en los labios, el corazón lleno de amor y un sinfín de historias en las que fuimos protagonistas.

El futuro no existe, por ello y por la conclusión de que la improvisación es lo que marca las pautas de vida, puedo ser mucho más feliz. Ha sido uno de los pilares, de los apoyos, de las razones por las cuales la decisión de ser feliz se sostiene.

Vivo pensando en no hacer planes [aunque hacerlos con las personas que amas es maravilloso]. La vida siempre, siempre, siempre te va a sorprender desviándote por caminos que ni imaginabas posibles. Tus planes de futuro quedarán en planes y no en hechos. La vida ficticia que montaste como película cuando tenías 17, 18, 19 … no cumple el guión esperado. Y todos los anhelos, sueños y deseos que tienes son producto de la evolución de tu propia existencia, del ahora, no de vidas posibles.

Viví creyendo que podría controlar mi vida… Nada más lejos de la realidad. Fue un durísimo golpe, principalmente a mi ego.

Tuve que dejar de creer que podía manejar los hilos de mi vida a mi antojo.
Tuve que aprender que la vida es un equilibrio. Dónde el Destino juega un papel fundamental.
Tuve que llorar al descubrir que por más que quieras que alguien se quede en tu vida, tan sólo puedes decidir si te quedas en la de los demás.
Tuve que tragarme mis palabras cuando experimenté el ensayo/error con el amor. Creer que tu primer amor será eterno es producto de creer que la vida es controlable.
Tuve que parar, respirar profundamente y tomar decisiones cuando mi futuro profesional estaba negro azabache, como los ojos de Platero.

Y me gusta. Me gusta sentir que todo puede pasar, que la vida te va a sorprender hasta el último instante. Saber que puedo ponerle ilusión y ganas, alegría hasta desbordar la vida porque no sabes que no se puede.
No tener un guión te permite salirte de los planes, de los convencionalismos sociales, de las ideas preestablecidas, de la tradición y el ahogo.

No tener un guión te permite vivir. Sin límites.

Porque la vida si no es vivida hasta la extenuación, no es vida. 

domingo, 21 de julio de 2013

Hoy es siempre todavía

Hoy es siempre todavía. A. Machado

Hoy es siempre todavía. Toda la vida es ahora. Y ahora, ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos. Porque ayer no lo hicimos, porque mañana es tarde. Ahora.

Ahora.                         Ismael Serrano.



Es una reflexión preciosa. Muy acorde a cómo siento ahora la vida. AHORA es lo que importa, el momento que vives, las experiencias que te hacen ser y sentir, la gente que te acompaña, lo que piensas y opinas... IMPORTA este instante y no los pasados ni los que vendrán.

Ahora es lo que importa. HOY

Ahora, que recuerdo ese momento en el que te conocí. Me ha llevado al ahora.
Ahora, que recuerdo que fuiste complicado de conseguir. Ahora, que te tengo a ti.
Ahora, que agosto queda a un paso. Septiembre nos espera para ti y para mí.
Ahora, que cada vez que te veo me sabe a poco. No me gustan las despedidas. Ni llorar tras vivir.
Ahora, que pongo en marcha el sentir. Paro el sufrir. Activo el vivir.
Ahora, que no estás junto a mi.

Hoy quiero oír el latir de tu corazón.
Hoy quiero sentir el peso de tu brazo, el calor de tu respiración.
Hoy quiero un beso de buenas noches.

Hoy te quiero a ti.

Sé lo que sentí ayer. Mañana no será tarde. Porque hoy aún es eterno.

Hoy es siempre todavía.

Hoy te quiero a ti.


Ya no tengo miedo, a que te vayas de mi lado porque sepas que corro el peligro de enamorarme de ti. A que te asustes y huyas. A que no me correspondas.
Ya no. 

Ahora tengo miedo al amor. A asustarme y huir. A no corresponderte como mereces.
Ahora tengo miedo al dolor. A la ausencia. A la distancia. A la ciudad de la nube.

Es un amor que no esperaba. Maduro, alentador, calmado, contenido.

Ahora sé que yo aderezo el amor con mi esencia, lo transformo en alegre, ilusionado, loco, imprevisible, cuidadoso, bondadoso, mimoso, soleado, honesto,intrigante, sexy, paciente.

Es un amor que no esperaba. No te esperaba a ti asterisco. No entrabas en mis planes de vida. AHORA estás en ellos. Hoy. Mañana no ha llegado, y cuando llegue será hoy, y siempre estás en el hoy.

Hoy te quiero a ti.


[Sé que me lees, no sé la frecuencia, ni la intensidad, ni tampoco sé porqué me quedé con cara de boba y asentí cuando verbalizaste que me habías leído... Y te imploro desde mi escondite que me lo vuelvas a repetir, que me digas hasta el infinito que quieres mis libretas, que me escuches leer mientras estás recostado sobre mi, mientras caminamos bajo la luna. Quiero que sigas haciéndome sentir que he encontrado a mi muso, que eres mi fuente de inspiración, mis ganas de escribir. Porque tan sólo te permito acceder a este rincón, tengo infinitos más... Tienes tu libreta, tu carpeta, tu espacio en mí.]

viernes, 19 de julio de 2013

Pensamiento Recurrente


En muchas ocasiones me viene a la cabeza un pensamiento, lo que lo convierte en recurrente es la falta de respuesta. Por eso mi subconsciente me lo envía con asiduidad, pretendiendo que mi yo consciente halle respuesta.

Debo conseguir el equilibrio aquí, mi consciencia sabe que no existe respuesta a los y si…, mi subconsciente se empeña con ahínco en que no es cierto.

Tal vez el ansía viva por saber y buscar la razón que me caracteriza sea el reflejo de esta situación.
La frase tan gastada del viaje subconsciente-consciente es qué habría pasado si hubiese actuado con más premura ésta última etapa de mi vida y no hubiese dejado que fuera el tiempo el que me encontrara a mí. De lo que derivan demasiados y si … para soportar.

Pues realmente no lo sé, puedo imaginar que las cosas o serían igual o serían diferentes. Gana por mayoría que serían diferentes; mejores o peores es algo que no lo sé. Ni lo podré saber nunca.

Me ha costado mucho tiempo de mi vida comprender algo tan simple cómo que el tiempo es tan sólo eso, tiempo. Es un incompetente compañero de viaje, lo sé desde hace mucho ya, pero cuando me refiero al hecho que es sólo tiempo… quiero evocar la tranquilidad de comprender que no hay que luchar contra él, siempre va a ganar.

Tener paciencia es la lección aprendida de esta conclusión, aprendizaje o razonamiento.

Para lo importante de la vida, para lo que realmente merece la pena no hay que ansiarse. Hay que tener calma, paz, tranquilidad y paciencia. Mucha paciencia. Todo llega. Y sí realmente es para ti esa situación, ese ser humano, ese… llegará. Has de seguir viviendo y existiendo con la certeza de que no hay que buscar, el tiempo te va a encontrar a ti, en el lugar y en el momento exacto y te colocará dónde debes estar.

Es una dinámica de vida rebelde, puja por salir el desasosiego y la inquietud. Hay que trabajar ese relax, esa paz interior, esa paciencia.

Por ello, cuando me surgen los y si…, cuando me planteo que habría sucedido si hubiese ido a por las cosas con más premura, cuando estoy tranquila y me asalta la sensación de que quizá me he perdido muchos meses de felicidad por no haber ido aprisa antes o no haber luchado por obtener las cosas en menos tiempo… Descubro que no puedo creer en esos universos paralelos, que aunque ahora sea muy muy muy feliz también lo fui antes, durante esa búsqueda de respuestas y de razones.

Fui feliz de otro modo. Sin darme cuenta aprendí una lección tan importante que si no hubiese sido feliz en mi búsqueda, las respuestas se habrían retrasado más y mi felicidad diferente actual aún no habría llegado.

Así que sí, lo hice bien. Esperé a que me encontrasen las respuestas a mí.

Aprendí a independizarme de los por qués y los y si…, de los ojalás y los quizás. Y ha sido una lección maravillosa.

Es maravilloso el auto-descubrimiento, el evolucionar y avanzar como persona. Es increíble darte cuenta que puedes vivir calmada y sin que la incertidumbre de todas esas cuestiones sean tu día a día.

He aprendido a que el tiempo, sea incompetente o no, es tu compañero en este viaje. Y por algo lo es. Porque es vital en la vida y transcurre a su velocidad, sin presiones ni paradas ni avances inmediatos. 

martes, 16 de julio de 2013

Nuestra actitud


He llegado a una conclusión, es un mecanismo de defensa. Sí, tal y cómo suena parece ridículo. Pero nada más lejos de lo que realmente es.

Eres una paradoja en mi vida. Estás muy presente y al mismo tiempo estás ausente. Formas parte de mi día a día pero nos separan 1000km. Me pones infinitamente nerviosa pero al mismo tiempo eres un bálsamo para mis nervios. Tenemos vidas totalmente independientes pero cuando pasamos nuestro tiempo juntos estamos presentes en cada instante.

Por ello siento que nuestra actitud frente a la vida que compartimos es un mecanismo de defensa, es una coraza que nos hemos puesto para sobrellevar la situación que el Destino nos ha proporcionado.

No hablamos en días, no hablamos de nosotros, no planeamos el futuro, no hablamos del pasado, no vivimos convencionalmente, no damos explicaciones al mundo... 

Nos limitamos al presente. 

Me encantaría que nuestra actitud no fuera un mecanismo de defensa pero tengo mucho miedo; te estás mostrando para conmigo y nosotros de un modo que me está impactando. Estás dejando atrás las barreras y te estás adentrando en la aventura de nuestra relación. Y siento que tienes menos miedo que yo.

Estoy aterrorizada. Siento un amor que no esperaba. Corro el peligro de enamorarme de ti.

Estoy aterrada porque vuelvas a afirmar que estoy enamorada de ti o que tengo mariposas en el estómago. Estoy aterrada porque ya sufro y esto va en aumento. Estoy aterrada por si te marchas. Estoy aterrada porque aunque yo siento que vamos a la par puedo equivocarme totalmente y que estés a años-luz de mi.

¡¡¡Me has obligado a que me plantee infinidad de sentimientos y deseos!!!
Con tus preguntas, con tus planes, con tu interés, con tus afirmaciones, con tu actitud, con tu cariño, con tus hechos, con tus palabras

…y lo que siento no hace más que afirmar mis miedos. Tan valiente yo que te instaba a salir de tus murallas y a vivir sin miedos… otra paradoja. 

Tengo ese miedo irracional al amor típico del momento en el cuál eres plenamente consciente de que te ha atrapado, te ha invadido cada célula de tu cuerpo y exudas ese amor por cada poro. Ese sentimiento propio de la sensación de que hay una parte de ti que ya nunca jamás será tuya, se la has ofrecido a otro ser humano, y tengo miedo de que no cuiden ni respeten esa parte de mi alma y de mi corazón que será suya para siempre.

Intento serenarme. Respiro hondo para calmarme. Lo único que busco es paz, tranquilidad. 

Intento diluir mis miedos con el recuerdo del placer de tu compañía, del sonido de tu voz, de tu seductor olor, de tu mirada penetrante, de tus manos suaves, del contorno de tus labios... 

Y todas esas sensaciones me relajan. Me sitúan de nuevo en el punto en el cual nos encontramos, dando pasos firmes adelante sin prisa pero sin pausa. 

Y gozo. Me alegro. Disfruto. 

viernes, 12 de julio de 2013

¿Un deseo? Seguir abrazándote mientras te beso.

Amanecer. Y que la realidad supere a la maravilla de sueño que estabas teniendo.

Paladear esa sensación, abrir los ojos y no necesitar frotarlos, ver la luz entrar por la ventana y sentir el calor. En tu lado de la cama, tú y yo. Notar tu brazo sobre mi, coger la mano para besar la palma y el dorso, frotar el pie sobre tu pierna, besar tu cuello. Levantarme.

Observar.

El reflejo en el espejo. La realidad directamente.

Sonreír.

Confiar en mis decisiones. Saber que no me he equivocado. Estar tranquila.

Vale la pena luchar por lo que vale la pena tener

Marchar. Dejar dormir. Volver con el desayuno. Sonreír. Y sonreír, y sonreír, y sonreír, y sonreír...

Salir a pasear bajo un sol que abrasa, pero menos que nuestras miradas, intensas.

Disfrutar, sentir que el tiempo os está dando una tregua, que se ha aliado con vosotros para dejar que disfrutéis.

Empaparte de la mejor compañía. Tranquilidad y teorías de la vida.

Pedir en la Fontana tan sólo volver. Y deshacerme de mi teoría del deseo largo y extenso mientras no exista punto.

Pasear, reír, besar, conversar, acariciar, soñar. Disfrutar de la ciudad, de tí, de nosotros.

Sólo sentir que el día acaba porque desaparece la luz, y viene la noche. Cargada de paz, de miradas, de relax.

Cerrar el círculo, yo en mi lado de la cama y tú en el mío. Tu brazo sobre mí, tu olor envolviéndome. El calor de tu compañía me mece y me alcanza el tedio.

... las vacaciones acaban. Al despertar. Contigo a mi lado, y yo marchando. Susurrando un que tengas un buen día cómo si fuera un día más.

Saber que volveré, al placer. A la rutina desordenada junto a tí. A las discusiones dialécticas, a sentar cátedra. A calentar silla en tu bar. A besarte sólo tras cerrar. A ligarte, a que me ligues. A ponerme tu pijama. A mirar tus ojos, coger tu mano y sentirme diminuta entre tus brazos. A los susurros. A las risas. A las noches de los solitarios. Al nerviosismo, a las miradas que enamoran. A dormir abrazados. A ser pinchina y princesa calavera.