domingo, 21 de abril de 2013

Perdón.


           "Lo siento no siempre es suficiente, quizás porque se utiliza muchas veces como arma, como excusa. Pero cuando lo sentimos y lo utilizamos como es debido, cuando lo pensamos cuando nuestras acciones dicen más que las palabras cuando lo hacemos bien, lo siento es perfecto. Cuando lo hacemos bien, lo siento nos redime."


Estoy intentando encontrar el modo de explicarte que hice las cosas mal. Pensé sólo en mi aunque creía que estaba pensando, un poco al menos, en ambos. Tomé una decisión y ni tan siquiera la comentamos, yo decidí sin preguntarte que te parecía. Y ahora, espero no sea tarde, me he dado cuenta que te debo una disculpa.

Discúlpame. Éramos una pareja y decidí cómo si no compartiera mi tiempo contigo. Y entiendo que te hayas podido enfadar.  Entiendo que te sobrepasara la situación, ahora entiendo que necesitaras tiempo para pensar y analizar cómo habían sucedido los hechos.

No puedo pretender que para ti, asterisco, las cosas sigan igual que antes. En mi todo sigue, al menos, como antes, sino más. Dominque A me brinda una hermosa canción para describir este sentimiento Tout sera comme avant

Tout sera comme avant
Quand vous me reverrez
...
Je vous raconterai …
Tout sera comme avant
Je vous le promets

Te prometo que las cosas serán como antes, cuando me veas todo seguirá igual. 

Me sigues provocando las mismas sensaciones. 

Me gustaría que mis actos, más que mis palabras, te aseguraran que estoy arrepentida. Que de verdad lamento muchísimo haberme marchado, y más aún cómo lo hice. Me ha costado tiempo ver la situación desde esta perspectiva, desde que hice las cosas de un modo poco o nada adecuado.

Espero y deseo que no hayas perdido tu confianza en mi. Es difícil que me creas cuando te aseguro que no voy a volver a marcharme nunca más. Sin aviso, de hoy para mañana. Dejándote con dos luchas, entender cómo han sucedido las cosas y entender cómo te sientes.

Pero es la verdad. Estoy ahí. No voy a marcharme.

Y si has perdido tu confianza en mi... no podré perdonármelo nunca.

jueves, 18 de abril de 2013

Asterisco

La esperanza siempre está. 
Vas a tu ritmo. 
Pero estás ahí. 



Vuelvo. 

¿Dejarás que te cuide esta vez?


Destino

No cambiaría ni un segundo de mi vida.

He sufrido hasta llegar a romperme en mil pedazos, quedando mil más uno por recoger. He reparado mi alma con tantas tiritas que creo que podría llegar a la Luna si las pusiera en fila. He tenido que olvidar y recordar tanto dolor que mi corazón se ha llegado a amurallar.

Pero pese a todo he sido tan feliz, soy tan feliz y seré tan feliz que no quiero borrar ni un solo recuerdo.

No creo que para nadie la vida sea un camino fácil, además si es fácil algo estás haciendo mal. Ni lo más bonito de la vida, que es el amor, es fácil.

Últimamente dos personas importantes en mi vida me han preguntado si creo en el Destino, no recuerdo exactamente que les dije, es imposible acordarse de la frase literal, pero se acercaría al sentimiento que tengo actualmente y que he tenido siempre. Existe. Por supuesto que creo en el Destino, pero no de una manera absurda y creyendo que no importan nuestros actos. El Destino no manda por nosotros.

No cambiaría ni un segundo de mi vida, porque si lo hiciera, si cambiara algún error o algún acierto no me encontraría aquí ahora mismo. Y aquí es dónde quiero estar. En este punto de mi existencia, sabiendo lo que quiero y lo que es importante. Buscando un modo de obtenerlo.

A mi lado ya no está un gran amor, ni está mi mejor amigo; les dejé ir. No estoy desarrollando profesionalmente mi carrera porque decidí no seguir con ese proyecto de investigación. No vivo en la ciudad que amo porque insensatamente decidí volver a mi antiguo hogar...

Debería estar triste, he perdido o ya no tengo grandes cosas en mi vida. Pero aunque suene paradójico estoy muy feliz por esas pérdidas. Todas y cada una de ellas me ha enseñado una gran lección.

Recuerdo cuando en 2010 decidí no continuar con una tesis doctoral, sólo estaba a mitad del camino del DEA, pero fue una liberación; tomé un camino más difícil y poco lógico, comenzar una nueva carrera. Cumplí uno de mis sueños, que había abandonado hacía demasiados años atrás. La lección aprendida fue, nunca dejes tus sueños apartados. Cuando perdí al que consideré el amor de mi vida y mi mejor amigo tuve un momento de lucidez entre tanto dolor; decidí dejarle ir. Desde el minuto 1 me aparté. Y no me reprocho no haber luchado por él. Ese momento tan duro me enseñó que o luchas por ti misma o nadie más va a hacerlo. También aprendí a quererme.

Haber aprendido esas grandes lecciones se lo debo al Destino. En los momentos cruciales de mi vida me he encontrado sin saber cómo actuar, lógico, no había vivido esa experiencia anteriormente. Pero el equilibrio que rige mi vida se ha aliado con el Destino y me han hecho mirar firmemente hacia delante.

La última gran decisión que tomé fue marchar a Oviedo. La tomé con el corazón destrozado en una mano y la esperanza en la otra. El Destino me tenía aguardada esa experiencia vital. Cómo no voy a creer en él. No se me había perdido nada a 1000km de mi hogar, ni conocía a nadie, ni sabía si quería que ese fuera mi futuro, ni sabía nada de cómo sobrevivir tan alejada de la gente que amo.

Y el Destino me ha permitido cambiar mi vida, ha permitido que aprenda tantísimo de mi misma y de la vida que jamás podré olvidar lo que hizo por mí.

Lo que se me había perdido a tantos km era la felicidad, la ilusión, las ganas de vivir, la alegría, los sueños y las esperanzas. Encontré a una conocida que se ha convertido en una parte importantísima de mi vida de la cual sé que nunca me separaré, he conocido a personas increíbles cuya sola esencia me vale para toda la vida, he vuelto a creer en mí y en lo que valgo,quiero y tengo claro cuál va a ser mi futuro, y he aprendido que la gente que amo siempre va a estar a mi lado, sin moverse un ápice, apoyándome continuamente.

El Destino lo forjas tu misma. El Destino forja tu vida. Es un juego a tres bandas: yo, mi vida, el Destino.

Tomas una decisión que te cambia la vida sin saberlo.

Por eso no cambiaría ni un segundo de mi vida.


miércoles, 17 de abril de 2013

99 a 1


Tengo que hacer honor a mi esencia. Tengo que arriesgarme. Tengo que vivir al límite. Tengo que apostar todo a una carta. Tengo que ser yo misma. Tengo que disfrutar. Tengo que sentir la paz propia de la acción. Tengo que intentarlo. Tengo que luchar. Tengo que lograrlo.

La vida no se está desarrollando de la forma en la que pensaba. Debo esforzarme más para obtener el resultado deseado.

Por ello, como lo importante es que cada cual sea feliz, he tomado una decisión.

Mi decisión hace honor a mi persona. Está llena de vida, de ilusión, de ganas de vivir, de compromiso, de felicidad, de alegría, de reflexión, de madurez llena de mí misma.

Cuando he de tomar una decisión importante en mi vida necesito darme tiempo. Es una reacción madura, enfrentarse a la vida tras reflexionar y valorar lo que tienes, lo que sientes, lo que quieres y lo que puedes obtener.

Haciendo honor a mi misma tan sólo puedo decir que aunque me haya tomado tiempo en la decisión ha sido fruto de la espera. No he evaluado el mundo que me rodea, no. Simplemente he disfrutado de mi mundo, he escuchado a mi alma, a mi mente y a mi corazón. Y mi yo interior me ha dado una respuesta, ha sido en un segundo, mi cuerpo ha reaccionado. He tardado 18 días en sentir lo que siento ahora mismo.

SEGURIDAD

No una falsa seguridad en obtener lo que deseo. No. Seguridad en lo que voy a hacer. Seguridad en lo que quiero. Seguridad en mi persona sea cual sea el devenir de los hechos.

Y FELICIDAD.

Tengo una sonrisa de boba ahora mismo. Nada ni nadie me la va a borrar.

99 a 1 que voy a ganar al apostar todo al infinito. Es mi número. Y no tiene color.

lunes, 15 de abril de 2013

Princesa Calavera


"Cuando quieras a alguien, díselo. Aunque tengas miedo de equivocarte, aunque temas que te cause problemas, aunque temas que toda tu vida estalle, díselo en voz alta. Luego ya irás viendo."  GA S09E02

Hay un problema, y el problema es que me siento estúpida. Ha vuelto la sensación, y es para contigo. No esperaba ganar enseguida pero tampoco perderte tan pronto. Esta situación me hace sentir idiota. Y boba, que es lo peor. 

No sé para qué pediste leerme. Me creaste otra falsa esperanza. Y en la parte más importante de mi vida. Sabes lo importante que es para mí este sitio, sabes el regalo que te hice al dejar que me leyeras(me lo pediste!). No lo has valorado, no lo has tratado con el respeto que prometiste. 

Aún no me has dicho nada. Querías tener una conversación cara a cara, en vivo y en directo, a viva voz, con tiempo, tranquilidad y exponerme tus ideas con claridad. Me echas de menos. Soy importante. Significo y soy especial. Conozco tu vida, conozco tu tiempo, conozco tus ajetreos. Y nunca me he quejado. Compartía mi tiempo contigo del modo que quería. Cuando alguien me importa... muevo cielo y tierra. Además sabes bien que soy de poco disponer, soy más de proponer. 

Y que los papeles se hayan invertido me está matando. 

Nunca dije que te amara. Nunca dije que quisiera una relación convencional. Nunca dije que tendríamos un futuro. Nunca dije que fuéramos una pareja. Nunca dije nada, me limité a vivir, a disfrutar, a soñar, a reír, a ser feliz, a gozar, a reír aún más, a disfrutarte, a llenar mis recuerdos, a saborear la vida, a agradecer al Destino el placer que me estaba otorgando.

En cambio, de tus labios salieron tantas cosas.

La Princesa Calavera está apenada y triste. Sólo quería volver a verte, volver a disfrutar de ti, saber que podía seguir deseándote las buenas noches aunque no fuera físicamente y tuviera que contentarme con un beso en la distancia. Sólo quería que tuvieras ganas de que llegara pronto el día en el cual apareciera de nuevo, ocupara mi taburete y me pusiera tu pijama para dormir. No quería nada más. 

Pero... volviendo al comienzo de este post... "Cuando quieras a alguien, díselo. Aunque tengas miedo de equivocarte, aunque temas que te cause problemas, aunque temas que toda tu vida estalle, díselo en voz alta. Luego ya irás viendo." No he llegado a decirte que te quiero y ya me he equivocado, me ha causado problemas, mi vida ha estallado y ni tan siquiera ha sido en voz alta. 

Pero te quiero de mil maneras, cuando te quejas, cuando me miras mientras paro y reflexiono en voz alta, cuando hablas sin parar, cuando estoy tras la barra, cuando me besas, cuando me haces el amor, cuando me haces reír, cuando me abrazas camino a casa y yo siempre me suelto, cuando nos damos la mano 5 milisegundos, cuando me dices que el sexo es fantástico, cuando haces que te mire embobada mientras me cuentas mil historias, cuando entro en tu bar y tengo que aguantarme las ganas de besarte, cuando eres totalmente tú... querer es una cosa, amar es otra bien distinta. No estás dejando que en el futuro te pueda amar y me da lo mismo haberme equivocado contigo porque conocer a una persona y que la relación que establezcáis sea tan intensa que sepas que siempre le vas a querer es genial; sigo siendo yo, doy sin esperar nada a cambio. Me importa bien poco los problemas que me pueda ocasionar esta situación, una tirita puede ayudar. Mi vida estalló el día que volví a Alicante, al saber que quizá estaba cometiendo un grandísimo error al dejar a alguien especial en el camino, aunque sabía que iba a volver, y hoy 15 días después ya tengo fecha de regreso, así que la supernova que estalló no ha causado tantos cataclismos. Eso sí, lamento tantísimo no haber podido usar mi voz y tener que emplear la palabra escrita. La respuesta que merezco es un beso, un abrazo y unos ojos brillantes... y me los pierdo.

Queda el luego... que siempre llega. Y no hay respuesta. Por lo que voy viendo. Sin acción no puedo generar una reacción. Así que ya veré. 

Quiero creer que te abrumas al leerme. Quiero creer eso y no la otra posibilidad que es tu nulo interés. Si no volveré a sentirme como una boba, de las que se pueden timar. 

Déjame que vuelva a proponer y tu dispongas. Haz honor a nuestra frase asterisco mío. 

domingo, 14 de abril de 2013

Principios Felices

NADA nos garantiza un final feliz. Ni una promesa, ni un presentimiento, ni un sentimiento, ni la predisposición, ni...

Por ello insisto en invertir los deseos de un "comieron perdices y vivieron felices para siempre". El final, de por sí, no puede ser feliz. Es una paradoja y tan sólo en casos extremos el fin de una situación calma el alma y por consiguiente permite felicidad.

Debemos pretender tener un principio feliz. Y extenderlo al máximo. No creo que obcecarse con un final feliz tenga nada de feliz; y mucho menos de sano y positivo.

Para ser feliz tan sólo hay que tomar una cosa: Decisiones

Elimina tus miedos a perder o fracasar y sigue concentrado en tu propia vida. La voluntad y la decisión permiten tomar las mejores decisiones; la paciencia permite emplear el tiempo a nuestro favor, las cosas van a suceder cuando sea el momento adecuado. Agregar una buena dosis de amor por nosotros mismos a nuestra esencia. Pulirnos para ser cada vez mejor persona siendo siempre fiel a nuestra esencia más profunda.

Si me cuido a mi misma, si me tomo tiempo para mi, si cultivo mis deseos e ideas... Potenciando mi yo podré ser mejor. Y si soy mejor podré tener mejores comienzos.


A ti: Debes ser feliz dónde quieras y desees, no dónde quiera yo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Vida Simple

La decisión de vivir una vida simple se basa en dos pilares fundamentales:
- Identifica lo que es importante
-Elimina todo lo demás

Todo es bien complejo, pero un camino arduo y difícil lleva a una vida llena y placentera, y al mismo tiempo simple. Feliz o no fundamentalmente depende de cómo encajes las putadas que la propia vida te ofrece.

Me conozco bastante bien; dado que para ello a lo largo de mi vida he ido soltando lastres, deshaciéndome de objetos que llenaban, inútilmente, mi tiempo y por ende mi existencia. Tengo espacio de sobra para mi misma, y para todo aquello que he considerado importante.

La vida simple es bellísima, tengo lo esencial, soy honesta conmigo misma y no me sobra nada.

Aunque existen momentos en los que me falta algo en mi proyecto íntimo de vida simple. Por ello busco siempre mejorar mi vida, busco personas que me aporten sensaciones y sentimientos, experiencias y recuerdos.

Este proceso de vida simple me ha permitido descubrir que quizá una de las cosas más importantes en la vida y que te pueden permitir tener una vida plena y maravillosa es la honestidad.

Honestidad no es sólo no mentir. Honestidad es no cumplir por compromiso. Honestidad es no someterse a la voluntad de ningún ser humano. Honestidad es no autocensurarse por ningún motivo. Honestidad es ser responsable de los dichos y de los hechos.

Vivir una vida simple no siempre s fácil, en ocasiones implica demasiada independencia, en ocasiones implica una renuncia a los convencionalismos sociales, en ocasiones complica tu vida. Por ello busqué un aliado, la risa. He aprendido a sonreír a diario. Ahora sé que una sonrisa mejora cualquier instante y jamás has de renunciar a mejorar la vida.


martes, 9 de abril de 2013

Comunicarse


La única manera que creo que tengo de comunicarme contigo es por aquí. Y digo creo porque no sé a ciencia cierta si me lees o te abrumaste tantísimo que dejaste de leerme.

Me gustaría saber cuanta paciencia tendré, será fruto del hecho de que no evalúo las cosas que me merecen la pena, las situaciones que quiero en mi vida o las personas que me hacen sentir que la vida es aún más genial. En el momento en el cual me saturo de la espera hago borrón y cuenta nueva.

Teniendo en cuenta que cada comienzo es difícil, aunque sigas siendo tú misma, empezar de nuevo no es algo que siempre te haga feliz.

Esta situación especial que tenemos fue un empezar de nuevo, fue complicado y esta vez sí me hizo feliz. Se abrió un mundo, un abanico de posibilidades. Una nueva aventura que me llevaría un poco más adelante en el autodescubrimiento y me permitiría incorporar, durante un período de tiempo del cual no sabía su fin, a nuevas personas en mi vida que me brindarían nuevas sensaciones, enseñanzas y vivencias.

Yo no vivo las cosas con fecha de caducidad, intento vivir cada día. Sin pensar en sí mañana se va a acabar la experiencia o si el siguiente día será el siguiente día sin más. He aprendido a evitar pensar que las cosas son finitas, es más, creo firmemente en el infinito.

He pensado mucho acerca de tus barreras, acerca de que no mantienen a los demás fuera, sino que te aíslan a ti del mundo, te mantienen dentro. Me permitiste intimar contigo, toma el verbo intimar con el significado que quieras, por ello no creo que te mantuvieras dentro de tus muros siempre. Creo y siento que son más reales en tu mente y en tu alma que en tus acciones. Me gustaría que la creencia que siento acerca de que no son tan inderrumbables como siento ahora mismo sea verdad.

Si el miedo que tienes es a tomar una decisión por si te equivocas y el error que cometes es un error sin solución, he de decirte que pocas cosas en esta vida no tienen remedio. Un problema deja de ser problema cuando sabes que existe una solución, te parecerá mejor o peor, quizá puedas no querer ejecutar esa solución que sabes que resolverá el problema. Pero es cierto que no debes tener miedo a hacer las cosas, y menos cuando creo que sientes que el dolor de no hacerlas es más insoportable.

Además, ¿por qué hay que plantearse siquiera la posibilidad de que la decisión pueda ser equivocada?

Yo actúo. Ahora mismo intento actuar de la única manera que puedo en una situación que no controlo. Sigues teniendo el poder. Decidí apartarme de tu lado para darte tiempo y espacio. Y mientras tanto yo también reflexiono. Y lo puedes leer. Y tengo esperanza.

Quizá algún día podamos volver a reír entre besos en tu cama. Quizá algún día podamos volver a repetir una rutina. Quizá algún día pueda volver a sentir que me miras sin que me dé cuenta. Quizá algún día pueda volver a sentarme al final de la barra. Quizá algún día podamos volver a pasear camino a casa. Quizá algún día …

lunes, 8 de abril de 2013

La vida comienza

Existe un momento en el cuál el tiempo y la razón se paralizan. Y la vida comienza. 

Se llama conexión. 

Pocas cosas tengo claras en esta vida, pero que yo misma soy con lo que tendré que convivir el resto de mi vida es una de ellas. No creo que se trate de acostumbrarse a uno mismo, a la situación o de adaptarse al mundo que te rodea. Se trata de estar en paz con la forma de ser de uno mismo. Realmente estoy en paz con mi forma de ser. Tomo mi vida con ganas de disfrutarla, viviéndola intensamente, a fondo. Porque es mía.

Por ello mismo tengo claro que no quiero que creas que no estoy luchando. Yo lucho por mi misma, por todo aquello que me llena el alma. Y espero tener la virtud de saber esperar, porque todo lo que tiene que ser, será. Tú no eres mi lucha.

Empezamos la vida solos y la abandonamos solos. Entremedias del inicio y del fin ocurre la vida en sí misma, la cual hemos de vivir en compañía; eligiendo el amor, eligiendo la vida.

Teníamos conexión. Tengo claro que no éramos nada, pero éramos felices. [Emplear el presente no sé sí se me está permitido, bueno es mi espacio! Haré lo que quiera!! TENEMOS CONEXIÓN. NO SOMOS NADA, PERO SOMOS FELICES]. No eras lo que buscaba, porque no buscaba absolutamente nada y terminaste gustándome más de lo que esperaba. No te extraño, nos extraño.

Preocupación es mi status actual. La parte más difícil de la distancia es que no sabes si te están extrañando o te están olvidando. Porque las cosas no solamente pueden decirse con palabras. A veces, callar, es la manera de decir mucho. No todo se resuelve hablando; existe algo que se llama tiempo y distancia.

Soy consciente de que el tiempo diluye las cosas importantes de la vida. Por ello seguiré teniendo la esperanza de que la respuesta que buscas no confirme mis temores; seguiré teniendo la esperanza de que la solución te de una nueva perspectiva. Tengo la esperanza de que el miedo no te obligue a renunciar a luchar por una vida feliz.

Tengo esperanza en nuestra conexión.

SIno, ya sabes, no tengo miedo al cajón para uno.




sábado, 6 de abril de 2013

With you I'm born again


"Cada célula del cuerpo humano se regenera en promedio cada siete años. Como las serpientes, a nuestro modo, mudamos la piel. Biológicamente, somos personas completamente nuevas. Es posible que parezcamos los mismos. Probablemente sea así. El cambio no es visible… por lo menos no en la mayoría de nosotros. Pero todos cambiamos completamente para siempre.
Decir cosas como, “la gente no cambia”, vuelve locos a los científicos porque el cambio es literal. Lo único constante en la ciencia: la energía, está siempre cambiando, transformándose, fusionándose, creciendo…muriendo. La forma en la que la gente trata de no cambiar, es antinatural. La forma en la que nos aferramos a las cosas que eran en lugar de aceptar lo que son. La forma en la que nos aferramos a los viejos recuerdos en lugar de generar nuevos recuerdos. La forma en la que insistimos en creer a pesar de cada indicación científica de que todo en esta vida es permanente. El cambio es constante. Cómo experimentamos el cambio está en nuestras manos. Podemos sentir como si muriéramos o podemos tomarlo como una segunda oportunidad. Si abrimos nuestros dedos, nos relajamos, nos dejamos llevar…Se puede sentir como adrenalina pura. Como si en cualquier momento pudiéramos tener una nueva oportunidad en la vida. Como si en cualquier momento, pudiéramos volver a nacer."
Grey´s Anatomy S07E01
En tus manos está :)